• 17Aug

    No es lo mismo atisbar al mundo a través de una ventanita, que estar en el mundo, y ser en Él. Nunca va a ser lo mismo, te apuesto, por más tecnología que hagamos para eso. Es inútil, pero no se puede fabricar una mañana plena de sol de agosto, aunque me sobrasen palabras para hacerlo. No se puede.
    Pensar que la mera virtualidad, otrora fantasía, imaginación, con que nos desenvolvemos en lo social tiene algún tipo de efecto sobre el mundo, es como un enano, queriendo derribar aviones a pedos. No se puede.
    Por otra parte, las religiones y utopías, a veces, según en boca de qué jugador, terminan pateándote en contra, en patota. No pueden.
    Imaginar un Universo Social sin conflictos, es cómo, casi lo mismo que, imaginarlo sin sueños, sin amores, sin fantasías, sin emociones, sin cambios, sin causas ni efectos, sin drama, sin locura, sin apariencia, sin juego, sin ganar ni perder, sin tiempo, sin pasado, ni presente ni futuro, ni personas ni fantasmas, ni muertos, no se puede vivir, en fin, en agonía, sin sudores, sin jugos, sin epitelio, sin asidero, sin libertad.
    Ahora vamos a ver: en qué orden y para qué, algún ser mereciese ser salvado de qué final, suponiendo que lo hubiese, no nos mataba, no nos detenía, éramos inmunes al paso del tiempo. Olvidados de dioses que se fueron. Niños abandonados. Poetas Prisioneros. Aves del Sistema Solar.

    Jorge Siga, amaicha del valle, agosto de 2008